"ORO PARECE, PLATA NO ES ..."
Más claro, agua. El Tribunal Supremo a través de la ya famosa “Sala 61” decidió anular todas las listas que el Gobierno – utilizando de la Fiscalía y la Abogacía de Estado- entendió que en las próximas elecciones locales representaban a ETA y a sus organizaciones satélites.
Las listas de Abertzale Socialistak y 133 más de Acción Nacionalista Vasca han sido declaradas continuadoras de ETA.
El problema, sin embargo, denunciado por el más alto Tribunal, ha sido otro: ETA podrá concurrir en el País Vasco y Navarra con 120 candidaturas por culpa del Gobierno Zapatero.
El T.S. ha señalado claramente que el Gobierno de Z- eta- Pé y la Fiscalía (Cándido Conde- Pumpido) son los responsables de no haber podido ilegalizar a la heredera directa de ETA-BATASUNA (Acción Nacionalistas Vasca) por no haberlo solicitado de manera deliberada y con premeditación culpable.
La Ley de Partidos deja en manos del Gobierno, en exclusiva, dicha posibilidad, y Z-eta-Pé, con su compromiso adquirido con Otegui, decidió no hacerlo.
El Código Penal vigente es claro y contundente: la colaboración con banda armada, de autoridad o funcionario público, constituye delito.
Acción Nacionalista Vasca es una banda armada, de conformidad con la Resolución del Tribunal Supremo. Colaborar con ANV es no solicitar su disolución. El Gobierno, la Fiscalía y la Abogacía del Estado no han solicitado su disolución, ergo, “oro parece, plata no es” o, como dice Ernesto Ekaizer, “Verde y con asas”.
El PSOE-PSPV ha permitido que ETA esté en las instituciones locales. Esa es su campaña electoral.
Fermín Palacios


